Antes de firmar un encargo, entregar el repositorio o lanzar tu SaaS, conviene decidir qué código cedes y qué puedes reutilizar. Un contrato ambiguo puede dejar al cliente creyendo que adquiere todo, incluidos componentes genéricos o desarrollos previos, y dificultar que acredites tu autoría si surge una disputa.
Para un desarrollador freelance, los derechos de autor protegen automáticamente el código fuente desde su creación, pero no impiden que otros resuelvan el mismo problema con código distinto. Una patente solo puede cubrir una invención implementada en ordenador con efecto técnico, novedad y actividad inventiva.
Tu primera protección es contrato, código y prueba
Para la mayoría de freelancers en España, la protección útil empieza con derechos de autor, contrato y evidencias , no con una patente.
La Ley de Propiedad Intelectual, aprobada por el Real Decreto Legislativo 1/1996, protege los programas de ordenador como obras y no exige registro previo. Lo importante es demostrar qué escribiste tú, para quién lo hiciste y qué autorizaste exactamente mediante versiones, comunicaciones y documentos del proyecto.
Decisión práctica: si haces una web, app, API o SaaS normal, empieza por una licencia o cesión escrita, un repositorio privado y pruebas de autoría. Estudia la patente solo si tu solución resuelve un problema técnico medible que va más allá de ejecutar una idea de negocio.
Pagar el encargo no compra todo el código
Un cliente que paga un encargo compra lo que el contrato diga que compra. Puede recibir una aplicación funcionando sin recibir el código fuente, o recibir el código fuente sin adquirir el derecho a reutilizar tus módulos previos en otros proyectos. La cesión debe identificar los derechos de explotación, como copiar, distribuir, modificar o poner el software a disposición de terceros, junto con duración, territorio, exclusividad y precio.
Patente solo ante un problema técnico real
Una invención implementada por ordenador es una solución que usa software para resolver un problema técnico y aporta novedad, actividad inventiva y aplicación industrial. Una app para reservar clases suele protegerse mediante derechos de autor, contrato y marca; un método que reduce de forma verificable el ruido de una señal en un sensor industrial puede justificar un análisis de patente.
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Comparativa de protección para software freelance
La tabla compara las vías habituales y muestra por qué la patente no es la respuesta automática para un proyecto digital.
Vía Coste inicial orientativo Cuándo existe Qué cubre Riesgo principal Derechos de autor 0 € al crear; depósito o registro, entre 15 y 100 € según vía Desde la creación original Código fuente, código objeto y documentación original No impide código distinto con igual función Contrato y licencia Entre 300 y 1.500 € de revisión o redacción profesional Al firmarse Uso, acceso, cesión, soporte y límites del cliente Una cláusula ambigua se discute tarde y caro Secreto empresarial Entre 100 y 1.000 € en medidas iniciales Mientras el secreto se cuide Know-how, reglas internas y configuraciones no públicas Se pierde si divulgas sin controles Marca Tasa nacional desde unos 125 € por clase online, más asesoramiento Tras concederse y renovable cada 10 años Nombre y logotipo del producto No protege código ni función Patente Entre 3.000 y 8.000 € en España; Europa suele superar 10.000 € Tras concesión, con solicitud previa Solución técnica reivindicada No cumplir novedad o efecto técnico
La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) tramita solicitudes nacionales, mientras que la Oficina Europea de Patentes (OEP) interviene en la protección europea. Una solicitud puede tardar entre 2 y 5 años en llegar a concesión o denegación. Si tu presupuesto está entre 300 y 1.500 €, suele aportar más protección real revisar el contrato y el repositorio que iniciar una patente sin viabilidad.
Coste frente a protección conseguida
El copyright nace sin coste, pero no crea un monopolio sobre la función: otra persona puede desarrollar una solución equivalente con código distinto. Una patente puede impedir usar una solución técnica reivindicada aunque se programe de otra forma, pero exige búsqueda de antecedentes, redacción especializada, tiempo y un efecto técnico defendible.
La propiedad del repositorio es otra cuestión
Ser titular de derechos y ser administrador de GitHub o GitLab no son lo mismo. Si el cliente exige control del repositorio, crea una organización propia del cliente, conserva la trazabilidad de tus commits y documenta el traspaso de accesos, claves, incidencias y versiones al cerrar la entrega.
Derecho de autor: protege la expresión del programa
El derecho de autor protege la forma concreta en que escribes un programa, no la idea abstracta que hay detrás.
La Directiva 2009/24/CE protege los programas de ordenador en la Unión Europea. Incluye el código fuente legible, el código objeto, la documentación original y determinadas expresiones creativas de la arquitectura técnica, pero no permite monopolizar una función general de software.
Lo que sí queda protegido
Quedan protegidos el código fuente original, sus archivos, la documentación, los diseños técnicos expresados de forma original y las versiones compiladas. El Registro de la Propiedad Intelectual puede aportar una prueba adicional de existencia en una fecha determinada, aunque no crea el derecho ni sustituye las evidencias del proceso de desarrollo.
Lo que no queda protegido
No quedan protegidas la idea de una plataforma, una función general, un lenguaje de programación, un formato de datos impuesto o la lógica abstracta. Tampoco puedes apropiarte de componentes open source: antes de prometer una cesión total, revisa las condiciones de licencias como GPL, AGPL, MIT o Apache. Elige derecho de autor si necesitas frenar copias de tu código, pero no como única defensa si temes que copien la función con una implementación distinta.
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Patente: solo para una solución con efecto técnico
Patentar software en España exige que forme parte de una solución técnica patentable.
La Ley 24/2015 de Patentes y el Convenio sobre la Patente Europea excluyen el programa de ordenador “como tal”. El efecto técnico adicional puede consistir, por ejemplo, en mejorar la comunicación entre dispositivos, controlar un componente físico de forma nueva o reducir errores en una red industrial; una regla para asignar repartidores o mostrar anuncios suele ser una regla de negocio.
Casos que merecen un estudio previo
Merecen una consulta previa la tecnología integrada en hardware, el procesamiento de señales, la ciberseguridad con mejora técnica verificable, la gestión de recursos de un dispositivo y los métodos de control industrial. La memoria debe explicar el problema técnico, la solución aplicada y las pruebas que demuestren por qué no era una respuesta obvia para un especialista.
Publicar antes puede cerrar la puerta
Una demo, repositorio público, charla, oferta comercial detallada o entrega sin confidencialidad pueden destruir la novedad. Si crees que existe una solución patentable, no la describas en LinkedIn ni la subas a GitHub antes de analizar antecedentes y requisitos; la OEPM explica los requisitos de las patentes . Elige patente solo si puedes señalar un efecto técnico, mantener la novedad y asumir entre 3.000 y 8.000 € de primera fase.
SaaS, app o hardware: qué protección elegir
La protección adecuada depende de si mantienes el código en servidor, lo entregas al cliente o controlas tecnología física.
Un SaaS suele protegerse mejor con copyright, licencia y secreto empresarial porque el usuario recibe acceso, no una copia del núcleo. En un desarrollo a medida, decide si se entrega código fuente y qué componentes permanecen reutilizables. La tecnología que controla hardware o mejora un proceso técnico de modo demostrable es el caso donde más sentido tiene estudiar una patente antes del lanzamiento.
SaaS y API: conserva el núcleo en servidor
En un SaaS, el cliente usa una cuenta y acepta condiciones de servicio; no necesita tu repositorio ni las claves de despliegue. Protege credenciales, modelos de datos, reglas internas y documentación no pública con accesos limitados y confidencialidad. Si procesas datos personales, el RGPD obliga además a definir roles, seguridad y tratamiento adecuado de los datos.
Encargos, plugins y tecnología física
En código a medida, define si el cliente recibe una cesión total o una licencia exclusiva para su actividad. En un plugin, separa el conector hecho para el cliente de tu motor reutilizable; en hardware, conserva ensayos, diagramas y versiones antes de enseñar el sistema. Elige licencia si quieres seguir usando tus componentes; elige cesión completa solo si el precio compensa perder esa reutilización.
Una decisión rápida evita aplicar la misma solución jurídica a proyectos con riesgos muy distintos:
Caso
Protección prioritaria
Cuándo estudiar patente
SaaS
Derechos de autor, licencia de uso, secreto empresarial y marca
Si el núcleo resuelve un problema técnico verificable
App móvil de reservas o gestión
Derechos de autor, contrato y marca
Solo si incorpora una mejora técnica independiente de la idea de negocio
Algoritmo
Secreto empresarial y derechos de autor sobre su implementación
Si produce un efecto técnico demostrable, por ejemplo en señales, redes o dispositivos
API
Licencia, condiciones de acceso, secreto y control de claves
Si optimiza técnicamente la comunicación o el funcionamiento de sistemas
Plugin
Licencia del componente reutilizable y cesión del conector a medida
De forma excepcional, si controla o mejora técnicamente un sistema
Código a medida
Cesión o licencia delimitada, anexo de componentes previos y acta de entrega
Solo si la solución técnica supera los requisitos de novedad y actividad inventiva
Tecnología integrada en hardware
Contrato, secreto, derechos de autor y análisis de patente antes de divulgar
Es el supuesto con mayor probabilidad de justificar el estudio
El contrato debe separar cesión, licencia y git
Un contrato de desarrollo debe distinguir la cesión de derechos de explotación de la licencia de uso y regular el repositorio.
No uses una frase genérica para resolver proyectos con varios tipos de código. Un framework propio, una librería de terceros y un módulo creado exclusivamente para el cliente no tienen por qué recibir el mismo trato, precio ni alcance de derechos.
Cláusulas que evitan malentendidos
Incluye entregables, estado de versiones, entrega de código fuente, derechos cedidos, duración, territorio, exclusividad, remuneración y posibilidad de sublicenciar. Añade un anexo para el código preexistente y las dependencias de terceros. Puedes usar esta fórmula como base, siempre adaptada por un profesional:
El desarrollador cede al cliente los derechos de reproducción, distribución y transformación sobre los entregables identificados en el Anexo I, para su explotación en España durante cinco años. Quedan excluidos los componentes preexistentes identificados en el Anexo II, sobre los que se concede una licencia no exclusiva, no transferible y limitada al funcionamiento del proyecto.
Evidencias que debes conservar en git
Git ayuda a demostrar una historia de creación porque cada commit puede guardar autor, fecha, cambios y referencia. No es una prueba mágica, pero unido a tickets, correos, facturas y entregas construye un relato técnico sólido.
Conserva repositorios privados con commits, ramas, pull requests y etiquetas de versión. Guarda especificaciones, presupuestos aceptados, tickets y correos que relacionen cada desarrollo con su encargo. Exporta versiones entregadas, hashes de archivos y registros de acceso antes de cerrar el proyecto. Documenta qué cuentas, claves y repositorios se transfieren en el acta de entrega.
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Un libro práctico sobre patentes puede ayudarte a entender el lenguaje de una solicitud antes de decidir si tu tecnología merece ese gasto. Úsalo como apoyo, no como sustituto de revisar el caso y el contrato concreto.
Ayuda a distinguir una función de negocio de una solución técnica patentable
Facilita preparar preguntas útiles antes de hablar con un agente de propiedad industrial
Sirve para revisar conceptos como novedad, reivindicaciones y divulgación previa
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La protección legal del software se refuerza cuando puedes reconstruir su historia sin depender de un único archivo o de una captura de GitHub. Para acreditar la autoría del software , conserva una exportación fechada del repositorio, hashes de las versiones entregadas, facturas, presupuestos aceptados y documentación funcional. El registro de propiedad intelectual o un depósito de código ante un tercero pueden aportar una evidencia adicional de fecha y contenido, pero no sustituyen el contrato. En un contrato para desarrollador freelance , identifica qué parte del código fuente y del código objeto corresponde al encargo, qué elementos son preexistentes y cuál es el alcance de la cesión de derechos de código o de la licencia de software.
Esta separación también protege la reutilización de módulos de código y evita confundir la propiedad intelectual de software con el control administrativo del repositorio.
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Secreto y marca completan la protección real
El secreto empresarial protege información valiosa no pública bajo control razonable, y la marca protege el nombre o logotipo del producto.
El secreto sirve para reglas internas, configuraciones, precios, datos de entrenamiento, procesos de despliegue y know-how. Para mantenerlo, limita accesos, firma NDA, usa repositorios privados y evita enviar claves por correo. La marca ayuda a impedir que un tercero aproveche el nombre de tu SaaS o app y puede registrarse ante la OEPM o, para la Unión Europea, ante la EUIPO.
Cuándo ninguna opción encaja bien
Si solo configuras WordPress, Shopify, Zapier u otra herramienta de terceros, o el proyecto depende casi por entero de código ajeno, pesan más el contrato de servicios, las licencias de terceros y la documentación de configuración. Elige secreto empresarial si el valor está en información no visible y puedes mantenerla cerrada; evita esta vía si el cliente necesita publicar o auditar toda esa información.
No plantees una patente si tu trabajo solo configura herramientas de terceros, reutiliza código bajo licencias ajenas o no aporta una solución técnica distinta. Si ya publicaste una demo detallada, abriste el repositorio o entregaste la solución sin confidencialidad, analiza primero si esa divulgación ha destruido la novedad.
Preguntas comunes
¿Puedo patentar una app en España?
Solo puedes patentar una app si incorpora una invención implementada por ordenador con efecto técnico, novedad y actividad inventiva. Una app de reservas, ventas o gestión interna suele protegerse mejor con derechos de autor, contrato y marca.
¿Registrar el software crea mis derechos de autor?
No, los derechos nacen al crear código original. El Registro de la Propiedad Intelectual puede reforzar la prueba de existencia en una fecha, pero no arregla una cesión mal redactada.
¿Si el cliente paga, se queda con mi código?
No necesariamente, porque pagar el servicio no equivale por sí solo a recibir código fuente ni todos los derechos de explotación. El contrato debe indicar entrega del repositorio, cesión o licencia, territorio, duración y exclusividad.
¿Git sirve para demostrar que yo escribí el código?
Sí, Git ayuda si conservas commits, ramas, pull requests y versiones fechadas junto con tickets y correos. Por sí solo no sustituye un contrato ni prueba automáticamente qué derechos cediste al cliente.
¿Qué pasa si uso código de GitHub en un proyecto?
Depende de su licencia, porque MIT, Apache, GPL y AGPL tienen obligaciones distintas. Antes de integrarlo, revisa si exige atribución, publicar cambios o permitir acceso al código fuente.
Actúa antes de entregar el repositorio
Antes de enviar el código fuente, deja escrito qué entregas, qué conservas y bajo qué permiso podrá usarlo el cliente. Para la mayoría de desarrolladores freelance, esa decisión vale más que perseguir una patente que quizá no pueda concederse.
Si tu solución controla hardware, mejora una red, procesa señales o resuelve un problema técnico medible, frena la divulgación y revisa la viabilidad con tiempo. En los demás casos, protege la autoría, limita los accesos, ordena Git y usa una licencia o cesión que refleje el precio real del proyecto.